Entre #Selfies anda el juego

El selfie, esa moda de autofotografiarse no es nada nuevo aunque pueda parecérnoslo. Pioneros en el arte de autoretratarse fueron grandes pintores como Van Gogh, El Greco, Picasso y tantos otros que legaron al mundo su visión de ellos mismos, como se veían no sólo desde el reflejo de un espejo sino desde sus adentros.

En la era de la fotografía y las redes sociales, tampoco es original. Las y los “canis” se empeñaron en enseñar al mundo sus extravangantes poses desde sus no menos extravagantes cuartos de baño y probadores de tiendas (hasta el punto de que muchas tiendas tienen carteles que rezan “SE PROHÍBE HACER FOTOS”.

Yo misma, antes de este boom, recurría a este tipo de fotos cuando quería salir con otra persona (normalmente mi chico) y no había nadie para hacernos las fotos o en viajes donde, una paranoica como yo, pensaba que si le dejaba la cámara a un desconocido acabaría sin foto y sin cámara.

Pero claro, cuando algo adquiere nombre inglés y se le pone un símbolo como este # delante, ya todo cambia…se vuelve cool, se vuelve lo más…y no seré yo la que le tire la primera piedra al selfie porque es algo que, realmente, me encanta. Eso sí, de unos días a esta parte, me estoy dando cuenta de que, como tantas otras modas, se nos está yendo de las manos.

El pasado mes de abril saltaba la noticia de que una joven moría tras hacerse un selfie mientras conducía. En el mes de julio fue un mozo quién se autofotografió con los toros en San Fermín. Y ahora en agosto, nos hemos encontrado con un hombre que se hacía un selfie ante un tornado en Australia y con un matrimonio polaco que fallece ante sus hijos menores tras hacerse un selfie en un acantilado de Portugal.

Según expertos en psicología y psiquiatría, hacerse selfies puede ser síntoma de falta de autoestima o bien, de vanidad y de miedo al rechazo. Sea como fuera, la vorágine 2.0 en la que vivimos, nos hace ver este comportamiento como algo normal.

¿Dónde está el límite? Está clarísimo que, tomar un autorretrato que nos lleve a poner en peligro nuestra vida, ya ha sobrepasado el límite pero, otras situaciones también nos llevan a superar esa delgada línea: el lugar de trabajo tampoco es un sitio adecuado para tomar este tipo de fotos y nos puede acarrear muchos problemas laborales. Además, dentro del propio ámbito laboral, creo que aquellas personas que tienen un trabajo público (y van de uniforme) deberían ser aún más cuidadosos con este tipo de prácticas…a nadie le gustaría que un cirujano se autorretratara en quirófano mientras interviene a un paciente, pues el resto deben ser igual de consecuentes con sus actos.

Si decides tomar estas fotos, cosa que yo mismo hago, recapacita y ten en cuenta las posibles consecuencias negativas de tus actos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.