30 cosas que hacer a los 30

Beitavg treintañera

Desde que tenemos internet, las listas de cosas imprescindibles que hacer antes de morir han rellenado páginas y páginas de la red. Tras una exhaustiva búsqueda, hoy os traigo un recopilatorio de cosas imprescindibles a los 30. Pero, como se trata de reírse de uno mismo, he seleccionado las veinte más locas con un bonus track de 5 dedicadas en exclusiva a las mujeres y 5 para los hombres. ¿Preparados?

1.- Corre un maratón: ¡Corre, Forrest, corre! No puedes morirte sin ir al maratón de Nueva York, Londres y, barriendo para casa, al de Sevilla. Equípate a la última, no vaya a ser que te vean haciendo trote cochinero con una camiseta de publicidad. Corre porque no te puedes morir sin ser runner…¿o si?

2.- Duerme más: Vete a la cama antes. Duerme 8 horas. Dormir adelgaza. Dormir es el mejor cosmético…pero no olvides que, las personas con éxito son las que se levantan temprano; ve al gimnasio antes de ir al trabajo; sal antes de casa, así no habrá atascos…¿en qué quedamos?

3.- Escribe un diario: Nadie se puede morir sin plantar un libro, escribir un hijo y tener un árbol, ¿no? Da igual si no tienes nada que contar, tu dale al boli. ¿Qué no te gusta? Da igual, escribe porque eso es lo que hacen las personas a partir de los 30. Escribe porque, si Belén Esteban lo ha hecho, tú también.

4.- Viaja solo, viaja a otro continente, viaja a un lugar exótico,…: Coge un mapa y lánza un dardo. Elige un destino a lo loco, prepara una mochila y vete. Como quieras, dónde quieras, con quién quieras. ¿Te apetece vivir tu “Come, reza, ama” particular? ¿Quieres irte con amigos? ¿A Bali, a Albacete,…? ¡Qué más da! No compres un Lonely planets, crea la tuya propia.
5.- Lee un libro de más de 1000 páginas: Sinceramente, con que leas, me conformo. Busca tiempo, relájate y disfruta. Olvida las listas de “100 libros que leer antes de morir”, busca tus obras maestras. Visita mercadillos, librerías de viejo, cómprate un ebook,…pero, por tu bien y el de la humanidad, lee.

6.- Salta en paracaídas, puénting,…: ¡Claro que sí! Tienes que demostrar que eres joven y que (sobre) vivir no es suficiente locura.


7.- No quedarte sin papel higiénico: Demuestra que eres un master del universo en esto de vivir. Enseña que has cortado por completo el cordón umbilical y ten siempre el armario lleno de rollos blancos…aunque siempre nos quedarán los clinex, las servilletas, el papel de cocina, el del periódico…y hasta París.
8.- Lavar la ropa una vez por semana: No creí que esto hubiera que explicarlo. Tienes 30 y un fondo de armario limitado. Da igual que sigas los consejos de tu abuela y siempre tengas a mano media docena de bragas/calzoncillos sin estrenar por si acaso…¡La lavadora es tu amiga! La plancha, la dejamos para otro día…
9.- Bebe poco: Es posible que, a los treinta, ya te lo hayas bebido todo. Así que, ha llegado el momento de cortar el grifo porque tus resacas serán de 3 días. Tu piel, tu higado, tu cabeza y tu bolsillo lo agradecerán…elige otro líquido en el que ahogar las penas, ¿qué tal el té chai?


10.- Ten un desencuentro con las autoridades: ¡Por favor, no mueras sin que te detengan! Porque tú, si, si, tú eres “una mentirosa, malvada y peligrosa”. Ser un fuera de la ley te da puntos extra en esto de (sobre) vivir, mira a la Pantoja (aunque ella, los treinta, los vivió como viuda de España).

11.- Escríbete una carta a tu yo pasado/futuro: Si lo del diario no te ha servido, date al noble arte epistolar. Empieza con un “querido yo” y acaba con un “espero que me escribas pronto” como las cartas a tus amigos de esos veranos en los que sólo teníamos guasa, no Whatsapp. Y cuéntale al adolescente de los 90 que a los treinta no se es un viejo o al jubilado del ¿2030, 2040, 2050,…? que pasas de hacerte un plan de pensiones porque tu crees en el Estado social y democrático de derechos…derechos, izquierdos, izquierdos, delante, detrás, 1, 2, 3…
12.- Come algo que odiabas de pequeño: Porque eres una persona adulta y ya no tienes excusa para decir que el pimiento (inserte aquí su comida odiada) sabe muy mal. Además, tienes que dar ejemplo.

13.- Haz un “sinpa”: ¡Pagar está sobrevalorado! Pide gambas como si no hubiera un mañana y cuando andes al borde de un ataque de gota, recoge tus cosas y sal con toda la dignidad posible porque, después de correr un maratón, ya no te quedan fuerzas para correr.

14.- Ve a un karaoke: Un plan muy de los 90. Y, por favor, elige “Mi gran noche” de Raphael, que se note tu cultura musical.

15.- Ten una cita a ciegas: Ya no ligas como antes, reconócelo. En tu círculo de amigos, ya no hay nadie soltero; tener una relación con alguien del trabajo no parece ético; y no quieres que tu madre te empareje, así que esta es tu mejor opción para encontrar a tu naranja (nada de media, no estás incompleto).
16.- Mantén viva una planta: Antes de decidir si vas a tener hijos, empieza por algo más sencillo en la cadena de los seres vivos. Si superas la prueba con un simple poto, luego prueba con una tortuga…y así hasta que compruebes que no eres un peligro en potencia.


17.- Viaja con tu familia: Normalmente, uno no elige la forma de morir…pero, si te van las emociones fuertes, no puedes morir sin hacer un viaje familiar.
18.- Haz espiritismo: Porque has visto y llorado con Ghost tantas veces que mereces tener una experiencia con el más allá. Prepara la tabla, las velas, el vaso…y, sobre todo, llena el vaso de alcohol, será mucho más divertido.
19.- Báñate desnudo en la playa: ¿Cómo vas a poder seguir viviendo si no lo haces? Deja tus partes nobles al aire y mételas en remojo en el mar. ¿Notas el cosquilleo de las olas? ¿O no son olas?

20.- Hazte un seguro médico: Pon la excusa de que lo haces por la flexibilidad horaria aunque tú nunca vas al médico pero reconoce que ya vives en la sala de espera. La espalda, la vista, las rodillas,…


¡Y lo prometido es deuda! Chicas, allá va nuestro top five:
21.- Entra en un sex shop: Coge gabardina, gafas de sol y mira a ambos lados antes de cruzar esa puerta que te llevará directa al infierno. Con un poco de suerte, te encontrarás con algún conocido…o conocida.
22.- Aprende a colgar un cuadro: Demuestra que puedes con todo. Arma tu un trompo con un buena broca, coge espiches, cáncamos y ¡aprieta, sin miedo, métela hasta el fondo! Pero ojo, recuerda que odias los cuadros torcidos.
23.- Hazte una sesión de fotos: Séduce a la cámara, nena. Dáselo todo. Siéntete como un Ángel de Victoria Secret porque lo eres.


24.- Haz pole dance o danza del vientre: ¡Mueve tus caderas, cuando todo vaya mal! Eso es lo que diría Sabina. Así que, saca tu lado más Ana Obregón, mueve el culo con todo tu sex-appeal y sedúcete a ti misma, no tienes que gustar a nadie más importante que tu. Pero ten a mano la tarjeta del seguro médico.
25.- Fotocopia tus pechos: Este es el plan: espera a que todos se hayan ido de la oficina, quítate la camisa y el sujetador, colócalos encima del cristal y aprieta el botón. Vístete de nuevo con el corazón latiendo a toda leche…Cuidado, no vayas a olvidarte el papel impreso, no tengo claro si buscaran a la responsable pero, mejor no correr el riesgo.


Y, por último, aunque no menos importante, el top five para los caballeros.
26.- Haz un trío: ¡Claro que sí, es tu momento! Antes quizás te faltara preparación y después, quizás hagan falta fármacos. Ahora es cuando puedes darlo todo…pero, eso sí, aunque te torturen, sólo lo harías con dos mujeres…¿o no?

27.- Enamórate: Ha llegado tu hora, se acabaron tus días de Casanova. Como dirían en mi pueblo, “a todo cerdo le llega su San Martín” y a ti te ha llegado el momento de perder la cabeza y enamorarte como un burro, como nunca reconocerás…¿o si?

28.- Aprende a coser un botón: No siempre va a estar tu madre. Coge la aguja, guiña un ojo, saca la lengua, pasa el hilo al otro lado del agujero…venga que tú puedes, lo de meter cosas en agujeros siempre fue lo tuyo. ¿Lo tienes? Bien, ahora coge el botón y ve pasando la aguja por la tela y los agujeritos del botón…¿te salió? En la siguiente clase, veremos el cierre de los botes de gel.


29.- Conducir un tanque: Todos sabemos que no puedes morir sin conducir un tanque de combate. Aprovecha el día de las Fuerzas Armadas o el del Pilar. Súbete a uno y dale rienda suelta al Rambo que llevas dentro. Eso sí, no esperes que te reciban con aplausos.

30.- Aprende tiro con arco o con cuchillos: Tranquilo, tú también tienes tu capítulo de cosas inútiles que aprender. Nada de inglés ni de cocina, siéntete Guillermo Tell y atraviesa todas las manzanas que quieras. Pero cuidado, la línea que te separa de ser Cupido puede ser muy estrecha.


¿Te apuntas? ¿No? No me extraña…os espero en el próximo post y, no olvidéis que podéis mandarme vuestras sugerencias para las siguientes entregas.

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