Creación vergonzosa

La gran forma ovalada y blanca flotaba sobre la nada. Con un crujido seco, la superficie se resquebrajó dejando escapar una intensa luz que inundó el vacío. Un cococó profundo y ronco rompió el silencio. Tras un picoteo, una cresta asomó.

La gallina miró a su alrededor, dios dormía. Todo estaba manga por hombro aunque llevaban seis días de cuenta atrás. Tendría que esforzarse para crear el mundo en veinticuatro horas.

Dios despertó desorientado, la siesta se le había ido de las manos y la gallina había hecho el trabajo. Nadie podía saberlo así que creó el caldo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .