P.D. El narrador ha muerto

Querida, Susana

Ayer encontré la máquina de escribir de mi abuelo. La coloqué en el mueble del salón, junto a la colección de vinilos. Aún guardaba un carrete así que, aunque no tenía pensado usarla, se lo puse.

Me fui a la cama pensando en el aprecio que le tengo a esa máquina. Quizás sea por la cantidad de horas que la música de sus teclas me acompañó. Me dormí con el recuerdo de mi abuelo en aquellos largos y calurosos veranos copiando una y otra vez textos que jamás dejó leer a nadie.

No sé qué hora era cuando me despertó el ruido de la máquina. Creí que estaba soñando, pero me levanté y bajé al salón. Junto a la máquina había un tipo. Deslizaba sus dedos escribiendo con ritmo acelerado.

Me acerqué de puntillas, cualquier ruido me habría delatado y puesto en peligro. Me situé a su espalda, lo suficiente lejos para correr si era necesario, pero lo suficiente cerca para leer qué escribía: «se situó a su espalda, quién sabe con qué intención, mientras tecleaba en la reluciente máquina de…».

Me volví loco, no soporté la idea de que alguien contara mi historia y sin pensarlo descargué sobre su cabeza el candelabro de bronce que había cogido por si acaso.

El suelo se tiñó de rojo. Corrí escaleras arriba y me metí en la cama convencido de que seguía soñando. Cuando desperté, el cadáver todavía estaba allí.

P.D. El narrador ha muerto, larga vida al narrador.

37 Comentarios

  1. Ostras! Eso sí que es cargarse al Narrador! Literalmente además! Ja, ja!! Muy bueno, lo que empieza como una nostalgia continua con un suspense que al final nos trae toda una sorpresa! Un abrazote!

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  2. El narrador principal ha muerto. El que escribia la carta que se prepare…
    Esto es tomarse en serio las premisas, no sólo ha muerto, lo han matado.
    Ademas el cuento es muy bueno.
    abrazoo

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  3. Estupendo relato, Beatriz! Eso de que el narrador esté contando todo lo que hacemos, en el preciso momento en que lo hacemos, da escalofríos. Un placer leerte. Un abrazo!

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  4. Hola, Beatriz, un micro evocador al principio y luego espeluznante y mortal, ja, ja, jamás pensé que alguien podría evitar que el narrador metiera la cuchara en este reto matándolo, y fuiste capaz de hacerlo sin titubear.
    Muy buena tu participación, creo que se ciñe con creces al título del reto.

    Gratos días de finales de año.

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  5. Hola Beatriz. Estupendo micro, el narrador asesinado por su propio personaje, que es a su vez quien narra su propia historia, un bucle con tirabuzón literario. Más le valdría haber contenido sus impulsos y seguir con su vida ficticia. Un abrazo.

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  6. Hola, Bea. Muchas gracias por participar, y qué buen relato que empieza como algo epistolar y que después se sale de todos los parámetros para concluir con la premisa del reto. Muy muy bueno.
    Un abrazo!

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