Querida, Susana
Ayer encontré la máquina de escribir de mi abuelo. La coloqué en el mueble del salón, junto a la colección de vinilos. Aún guardaba un carrete así que, aunque no tenía pensado usarla, se lo puse.
Me fui a la cama pensando en el aprecio que le tengo a esa máquina. Quizás sea por la cantidad de horas que la música de sus teclas me acompañó. Me dormí con el recuerdo de mi abuelo en aquellos largos y calurosos veranos copiando una y otra vez textos que jamás dejó leer a nadie.
No sé qué hora era cuando me despertó el ruido de la máquina. Creí que estaba soñando, pero me levanté y bajé al salón. Junto a la máquina había un tipo. Deslizaba sus dedos escribiendo con ritmo acelerado.
Me acerqué de puntillas, cualquier ruido me habría delatado y puesto en peligro. Me situé a su espalda, lo suficiente lejos para correr si era necesario, pero lo suficiente cerca para leer qué escribía: «se situó a su espalda, quién sabe con qué intención, mientras tecleaba en la reluciente máquina de…».
Me volví loco, no soporté la idea de que alguien contara mi historia y sin pensarlo descargué sobre su cabeza el candelabro de bronce que había cogido por si acaso.
El suelo se tiñó de rojo. Corrí escaleras arriba y me metí en la cama convencido de que seguía soñando. Cuando desperté, el cadáver todavía estaba allí.
P.D. El narrador ha muerto, larga vida al narrador.
Vaya micro, me has dejado anonadado, pues es una historia realmente imaginativa e impactante.
Me ha encantado.
Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Muchas gracias 😊
Me gustaMe gusta
Estupendo, Beatriz. Un relato negro cargado de suspense y de misterio pese a la brevedad. Muy buena historia. Me ha encantado.
Me gustaMe gusta
Gracias, Marta. Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Pobrecillo, sí solo quería narrar la historia. Jajajaja, acabo muerte y bien muerto de un candelabrazo. Original. Un abrazo
Me gustaMe gusta
Gracias, Nuria. Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Será verdad cuando hay autores que dicen que no siempre son dueños de sus propios personajes.:)
Me gustaMe gusta
Los personajes muchas veces van a su bola
Me gustaMe gusta
Ostras! Eso sí que es cargarse al Narrador! Literalmente además! Ja, ja!! Muy bueno, lo que empieza como una nostalgia continua con un suspense que al final nos trae toda una sorpresa! Un abrazote!
Me gustaMe gusta
Muchas gracias, había que acabar con el contador de historias ;). Un abrazo!
Me gustaMe gusta
El narrador principal ha muerto. El que escribia la carta que se prepare…
Esto es tomarse en serio las premisas, no sólo ha muerto, lo han matado.
Ademas el cuento es muy bueno.
abrazoo
Me gustaMe gusta
Muchas gracias, la verdad es que me lo he tomado en serio jejejeje. Un saludo.
Me gustaMe gusta
Hola Beatriz, muy bien escrito. Me ha gustado e impresionado. Que pasara con el asustado protagonista. Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Gracias, Ainhoa. Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Un giro muy inesperado y original. Enhorabuena.
Me gustaMe gusta
Gracias, Guille. Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Original forma de cargarte al narrador del relato sin narrador: cargándotelo en vivo y en directo.
Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Gracias por tu comentario. Un saludo.
Me gustaMe gusta
Estupendo relato! Un final magníficamente pensado. Enhorabuena! Saludos cordiales.
Me gustaMe gusta
Muchas gracias, un saludo.
Me gustaMe gusta
Muy buen micro, realmente el narrador ha muerto y de qué manera.
Saludos.
PATRICIA F.
Me gustaMe gusta
Gracias, Patricia. Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Una forma diferente de cargarse al narrador,. Bien contada toda la escena.
Un abrazo Beatriz
Me gustaMe gusta
Muchas gracias, Puri. Un abrazo
Me gustaMe gusta
Estupendo relato, Beatriz! Eso de que el narrador esté contando todo lo que hacemos, en el preciso momento en que lo hacemos, da escalofríos. Un placer leerte. Un abrazo!
Me gustaMe gusta
Muchas gracias, Lola. Un abrazo.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Hola, Beatriz, un micro evocador al principio y luego espeluznante y mortal, ja, ja, jamás pensé que alguien podría evitar que el narrador metiera la cuchara en este reto matándolo, y fuiste capaz de hacerlo sin titubear.
Muy buena tu participación, creo que se ciñe con creces al título del reto.
Gratos días de finales de año.
Me gustaMe gusta
Muchas gracias, Idalia. Un abrazo
Me gustaMe gusta
Así que ya sabemos quién fue el asesino del narrador. Buena propuesta la tuya . Abrazos desde Venezuela
Me gustaMe gusta
Muchas gracias, Raquel. Un abrazo.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Abrazos
Me gustaMe gusta
Qué gran relato, Beatriz. Ingenioso, original, diferente a los que voy leyendo por los blogs. Me ha encantado.
Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Muchas gracias, María Pilar. Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Hola Beatriz. Estupendo micro, el narrador asesinado por su propio personaje, que es a su vez quien narra su propia historia, un bucle con tirabuzón literario. Más le valdría haber contenido sus impulsos y seguir con su vida ficticia. Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Muchas gracias por tu comentario, Jorge. Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Hola, Bea. Muchas gracias por participar, y qué buen relato que empieza como algo epistolar y que después se sale de todos los parámetros para concluir con la premisa del reto. Muy muy bueno.
Un abrazo!
Me gustaMe gusta
Muchas gracias, Pepe. Un abrazo.
Me gustaMe gusta