Quizás al leer el título algunos penséis que voy a salir cantando carnavales antiguos. Carnavalera por la gracia de mi amiga Macarena desde hace ya más de 30 años (a medida que sube el número, más sorprende), lo cierto es que soy más «Arista» que coplera. Qué le vamos a hacer, a cada una le gusta lo que le gusta.
Pero no, no he venido a hablaros de carnaval.
Hoy he venido a declararme una Perra Andaluza.
Aquel año volvía a esperar con ganas a la comparsa de Antonio Martínez Ares porque cada año logra sorprenderme, pellizcarme el alma y demostrarme que esto va más allá que de risas y rimas. No me defraudó y me hizo, desde entonces, gritar con más fuerza que antes que ¡soy una Perra Andaluza!
Sí señores, una perra andaluza de esas que no entienden al hablar y a las que no entienden de Despeñaperros para arriba. Pero tengo el habla más bonita del mundo porque hablo un castellano de familia y amigos, cargado de un léxico inigualable fruto de la mezcla de lenguas. Hablo la herencia de Séneca, de Averroes, de Bécquer, de Antonio Machado, de Lorca, de Aleixandre…¡Yo ladro en andaluz!
Soy una perra andaluza, una bufona. Y, sin embargo, no sé contar chistes, tengo un sentido del humor complicado más propio de la pérfida Albiol que de la bella Andalucía. Pero no me gusta ni que se rían de mí ni reirme de nadie por su lugar de nacimiento.
Soy una perra andaluza, de las que vive del catetismo de la religión en procesiones y paseos a muñecos. Y, sin embargo, soy una persona orgullosa de vivir su fe en la calle, con la cabeza alta y el mensaje claro en los labios, no me tiembla la voz al decir que Dios y su Madre me sirven de consuelo y de alegría. Una perra andaluza de creencias irracionales y pueblerinas, pero son mis creencias, las de los míos, ni mejores ni peores que las de los demás… Y si me dices que no crees, tampoco voy a gruñirte, en mi tierra cabemos todos.
Soy una perra andaluza sin cultura ni estudios. Y, sin embargo, tengo el orgullo de decir que mis padres se partieron el lomo para que estudiara y en compensación yo me dejé las garras y parte del alma en ser lo que soy. Pero sigo siendo una perra andaluza, que se rasca las pulgas leyendo, con la música, con el arte que nos rodea (¿de qué quieres que te hablemos? ¿De nuestra escultura, de nuestra pintura, de nuestra arquitectura…?), viajando, charlando con y aprendiendo de mis amigos, perros andaluces, cargados de pulgas curiosas como las mías.
Soy una perra andaluza, vaga y subsidiada. De PER en barra de bar. Pero no se me caen los anillos de decir que mi familia viene del campo y de la mina. Soy una perra andaluza forjada de jara y pirita.
Soy una perra andaluza, floja. Cuando no he trabajado, ha sido por gusto, no como el resto del país que si no trabaja es por la crisis. No engañamos a nadie, nos tienen calados, aquí se vive muy bien viendo como se consumen los días sin oportunidades (ni aquí ni allí porque ya se sabe, en Andalucía no hay y fuera no nos quieren) por más puertas a las que llamemos o por más que nos esforcemos en seguir mejorando. Aquí no se estudia ni se trabaja, se matan las horas entre juerga y juerga.
Soy una perra andaluza, vivo de fiesta. De hecho todos lo vivimos. Las ciudades enteras cierran y se quedan desiertas en la Feria y en el Rocío. En casa voy todo el día en traje de flamenca y, cuando salgo a la calle, me planto el capirote o la mantilla, según se tercie. No he elegido como hacen en la Meseta cómo gastar mis días de vacaciones, no me hace falta, porque aquí sólo hay días festivos.
Soy una perra andaluza…y me trae sin cuidado lo que penséis arriba (yo no me enfado, pero me da coraje). Pero soy una perra que saca dientes, que pelea, que gruñe y que no se conforma con el plato de pienso rancio que le quieran regalar. Seguiré quitándome las pulgas de encima y peleando. No soy vuestra bufona, tiendo a ser malaje. No soy probadora de colchones, la vida es demasiado bonita para vivirla en el sofá. No soy vuestra súbdita ni os debo nada, mis manos me bastan y me sobran. Pero no me toquéis las palmas, que al final, muerdo.
Ladran…luego cabalgamos.
(Si queréis ver mi inspiración, aquí os dejo el vídeo de El Perro Andaluz, comparsa de Antonio Martínez Ares).