Querido lector, cerramos junio con esta carta.
El verano llegó por la puerta grande y ahora mismo escribo bajo el chorro del aire acondicionado porque a las diez de la noche sigue haciendo más de 30°.
Me ha hecho gracia leer las noticias sobre la ola de calor en Europa. Aunque a la vez me han dado mucha pena porque esto, por mucho que sea lo habitual en tu tierra, es inaguantable.
El verano es la mejor época cuando se es niño o cuando se tiene tanto dinero que no lo tienes que trabajar. Las jornadas intensivas suponen que vuelves a casa a la hora de máxima temperatura y llegas más muerto que vivo.
No es fácil sobrevivir al verano. Y tampoco es elegante porque ya no sabes qué ponerte para sudar menos (porque no sudar no está contemplado).
Pero es tiempo de pueblo. De búcaro y de tomate rajado con sal. Es tiempo de grillos y chicharras.
¿Sois Team verano, amigos lectores? Yo confieso que me gustan más las estaciones intermedias.
Nos leemos el próximo martes que, además, será San Fermín.